Tras 21 días entre cartones, 21 días sin comer y 21 días fumando porros, Samanta Villar profundiza en otro tema de fuerte calado social: el chabolismo. No te lo pierdas el viernes 24 a las 23h15.
En el mundo viven más de mil millones de personas en poblados marginales. Para conocer su día a día en profundidad Samanta comparte su vida con los vecinos de “El Vacíe”, el barrio chabolista más antiguo de España, con 76 años de historia, y el segundo asentamiento chabolista de Europa.
El Vacíe está a dos kilómetros y medio de Sevilla y en este “gran barrio” conviven 1250 personas –casi todos de raza gitana, españoles y portugueses-. Samanta compartirá con ellos trabajo, casa y comida, durmiendo en una de las 50 chabolas –a las que hay que sumar 90 casas prefabricadas- que componen en la actualidad este arrabal andaluz. ¿Sabías que Madrid está rodeada de chabolas en sus cuatro puntos cardinales?.
Rocío y Manuel, dueños de la chabola donde dormirá, acogen a Samanta durante tres semanas. La periodista tendrá que compartir el escaso espacio con el matrimonio y tres de sus siete hijos. Conducirá la furgoneta de Manuel, a quien ayuda a recoger chatarra, y con Rocío compartirá las tareas de la casa, como lavar a mano la ropa e ingeniárselas para dar de comer a una familia casi sin recursos. ¿Te imaginas vivir en esas condiciones?.
Pero en El Vacie no todo son penurias. Descubrirá que los niños pueden olvidarse durante unas horas de dónde viven gracias a su equipo de fútbol y que hay gente como Isabel y Francisco que se ganan la vida como guardas jurado sin necesidad de tener que vender flores en un mercadillo.
Samanta Villar ya se expuso a vivir entre cartones y a dejar de comer durante 21 días. Ahora, la periodista pasará 21 días fumando porros. Desde el primer momento en que prueba esta sustancia, Samanta empieza a perder el control de sí misma, por lo que no puede hacer su vida y realizar su trabajo de una forma normal… Su estado de ánimo y psicológico se altera y hace que, en ocasiones, se sienta muy mal físicamente. Una situación que servirá para entender la importancia del tema que se trata: 21 días fumando porros.
Samanta Villar se expone esta vez al uso continuado del cannabis, una de las denominadas drogas blandas que puede llegar a convertirse en una seria adicción. La periodista comparte escenario y situaciones con los consumidores y detractores, y en su consumo diario se somete a pruebas preparadas por el experto en comportamiento animal de la Universidad Complutense de Madrid, José Antonio López. Los experimentos demuestran que ir fumado puede provocar alteraciones en el estado de ánimo, agobio, pérdida de la memoria, dificultades en la coordinación y movimiento, y también afecta el ritmo cardíaco o la atención, entre otros síntomas.
El problema del consumo se ha generalizado. Según la última encuesta sobre Drogas y Alcohol del Ministerio de Sanidad, el 36,2% de los españoles han consumido en alguna ocasión porros, y un 8,7% lo hace de forma habitual.
Los porros como terapia o como juego. 21 días mostrará los distintos tipos de usuarios y consumos del cannabis, desde la factura analgésica defendida por distintas asociaciones y colectivos hasta aquellos usuarios que sólo consumen marihuana de forma lúdica, dentro y fuera de España. Pero además, 21 días también se acercará al consumo adictivo del cannabis para conocer los trastornos personales y sociales que éste puede generar.
La periodista Samanta Villar vivió en su propia piel la realidad de las personas que sufren alguno de los diversos trastornos ligados a la conducta alimenticia
21 días sin comer. Tras convivir con las personas sin hogar soportando frío y penurias, Samanta Villar dejó de comer durante tres semanas -siempre bajo seguimiento médico- para explorar los cambios físicos y psíquicos que sufre su organismo. En su experiencia convivió con personas que padecen enfermedades como anorexia o bulimia.
Samanta siguió un riguroso control médico desde la Unidad de TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria) de un hospital madrileño. Esta Unidad se realizaron pruebas para ver qué cambios sufre Samanta después de 21 días, viviendo 24 horas al día en ayuno.
NOTA: Perdon por el tamaño del video pero no he podido encontrar en Youtube este documental con un tamaño mayor.
En su primera entrega, 21 días dá a conocer, desde un primerísimo plano, el cruel mundo de la indigencia. Durante esas tres semanas completas, Samanta Villar ha convivido en algunos de los rincones del núcleo urbano junto a los "sin hogar". Situaciones tan duras y difíciles como dormir al raso se ponen de manifiesto en esta primera entrega. Una tienda de campaña detrás de un centro comercial o los soportales de la Plaza Mayor de Madrid son lugares donde Villar compartió experiencia con otros protagonistas cuya vida transcurre entre cartones, frío y soledad.
En su estreno, la periodista convivió con personas como Manuel, un "sin hogar" de 51 años que vive a la intemperie desde hace 14. O con Saib, que "descansa" en un coche abandonado rodeado de basura con el frío como único acompañante. Cualquier sitio es válido para dormir. Desde cajas de cartón en la céntrica Plaza Mayor de la capital de España, hasta cajeros automáticos, pasando por tiendas de campaña. Igualmente, los lavabos de los parking o del aeropuerto se convierten en improvisados aseos.
21 días que estuvieron llenos de rutina. Caminar, buscar comida, sentarse en un banco a descansar y dormir. Son los cuatro aspectos en los que se reduce la vida de los "sin hogar".